Adaptación del Himno original de Joseph Scriven – «What a Friend We Have in Jesus»
Letra
Qué amigo tengo en Cristo,
que carga todo mi dolor;
cuando me siento perdido,
Él me rodea con Su amor.
Con su amor
Cuánta paz yo desperdicio,
cuántas veces dejo de orar;
si Él guía cada paso,
¿por qué temer o dudar?
Él camina a mi lado,
aunque no lo pueda ver;
Su gracia nunca falla,
Su mano siempre es fiel.
En cada prueba, en cada noche,
Su voz me invita a descansar…
a descansar…
Qué amigo tengo en Cristo, mi refugio y mi sostén,
Él levanta al que está herido, cura el alma y da Su bien.
Cuando el miedo me persigue, Él me abraza y puedo ver:
qué amigo tengo en Cristo, fiel Amigo hasta el final.
Cuando el día trae cansancio,
cuando siento que no doy más,
suave Él susurra a mi alma:
“Ven, descansa en mi paz”.
Y cuando yo estoy cargado
por lo que no puedo controlar,
Él me recuerda en voz clara:
“Déjalo todo en mi altar”.
En cada prueba, en cada noche,
Su voz me invita a descansar…
Su paz me basta…
Su gracia alcanza…
Qué amigo tengo en Cristo, mi refugio y mi sostén,
Él levanta al que está herido, cura el alma y da Su bien.
Cuando el miedo me persigue, Él me abraza y puedo ver:
qué amigo tengo en Cristo, fiel Amigo hasta el final.
Cuando lloro en silencio,
Él escucha mi clamor
si me pierdo en el camino,
Él me ofrece dirección.
Su amor nunca se acaba,
y siempre vuelve a renovar;
cuando mi fuerza se apaga,
Su gozo me hace brillar.
Y aunque el valle esté nublado,
Él camina junto a mí…
junto a mí…
Qué amigo tengo en Cristo, mi refugio y mi sostén,
Él levanta al que está herido, cura el alma y da Su bien.
Cuando el miedo me persigue, Él me abraza y puedo ver:
qué amigo tengo en Cristo, fiel Amigo hasta el final.
Ohhh…
En mis cargas Él me ayuda,
en mis dudas Él es fiel;
Su alegría me renueva,
mi descanso está en Él.
Oh, Jesús, mi fiel amigo,
mi esperanza y mi canción,
Eres luz en cada sombra,
mi eterno Consolador.
Siempre fiel, siempre bueno,
nunca falla, nunca cambia.
Mi Jesús, mi compañero,
mi sostén cuando me falta.
Mi alegría, mi camino,
mi refugio, roca eterna.
Qué amigo tengo en Cristo…
qué amigo tengo en Él.
Qué amigo tengo en Cristo, mi refugio y mi sostén,
Él levanta al que está herido, cura el alma y da Su bien.
Cuando el mundo se derrumba, Su promesa es mi poder:
qué amigo tengo en Cristo… fiel Amigo hasta el final.
Ohhh Jesús…
mi fiel Amigo hasta el final…
hasta el final…





